Dominado por la máquina

Dormir... sueño y realidad, extrañas experiencias y pocas anécdotas, solo tratando de conocer más allá del círculo verde parpadeante, camino de noche por la calles y llego a mi hogar, subo a un automóvil e instantáneamente pierdo la orientación, música rara pasa por mis oídos malvados, personas pierden su inhibición y el control de su cuerpo y su mente, cosas graciosas y lamentables, sobriedad y ebriedad se pelean y discuten pero ninguno tiene la razón.

Aristóteles la reina del mundo e inventor de la armonía, talento se despilfarra gustoso, gozoso, obsceno e incompresible como un puerco cayendo encima de todo. Comida, palillos, botellas, latas, bebidas... basura... escupo basura. Sin arrepentimientos los errores se volverán a cometer, al final el aro verde se apaga y salgo de mi hogar.

Cambiando de tema, si es que lo anterior lo fué, también podría escribir algo que le agrade a mi harem de fanáticas ninfomaníacas o a mi séquito de demonios del paraíso. Podría, tendría, debería... "Chrome yellow" describiría, Dogtooth recomendaría, a Mr. Scogan y a Henry Wimbush citaría y a Aldous Huxley alabaría. También me quejaría de las tarjetas prepago del transporte urbano, del universo y mi existencia ampliamente disertaría. Pero tengo flojera, no lo quiero hacer porque realmente no podría, a nadie le importaría, nunca lo leerían, jamás les gustaría y el fin de este texto jamás llegaría.

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